¿Cuánto dura un Bike Fit?

Hacerse un bike fit no es algo que se haga en cinco minutos. Es un proceso que puede durar entre 1,5 y 3 horas, dependiendo de la experiencia del profesional y de las necesidades del ciclista.

Fases de un bike fit completo:

Análisis físico inicial:
Aquí el especialista evalúa tu cuerpo: altura, longitud de las piernas, flexibilidad, fuerza muscular e incluso posibles asimetrías. Este paso es crucial para entender cómo interactúas con la bicicleta y suele durar entre 20 y 40 minutos.

Ajustes en la bicicleta:
Basándose en el análisis previo, el profesional ajusta distintos componentes:

  • Sillín: Altura, inclinación y posición longitudinal.
  • Manillar: Altura y distancia respecto al sillín.
  • Calas: Posición en los pedales para evitar lesiones en rodillas y mejorar la transmisión de potencia.

Este paso es el más técnico y puede llevar alrededor de una hora o más.

Pruebas dinámicas:
En esta fase, el ciclista monta la bicicleta mientras el profesional observa y realiza ajustes adicionales. Aquí se evalúa la eficiencia del pedaleo, la postura y la comodidad general.

¿Cómo elegir el tamaño adecuado de bicicleta?

Escoger la bicicleta correcta es tan importante como ajustarla. Si eliges un tamaño inadecuado, ningún ajuste posterior podrá solucionar el problema por completo.

Pasos para elegir la talla ideal:

Medir tu altura y entrepierna:
La longitud de la entrepierna es clave para determinar la altura del cuadro. Existen tablas de tallas específicas según el tipo de bicicleta (ruta, montaña, gravel, etc.) y el fabricante.

Considerar la geometría:
No todas las bicicletas tienen la misma geometría, incluso si la talla parece ser la misma. Las bicis más agresivas (de competición) obligan a una postura más aerodinámica, mientras que las de geometría relajada son ideales para largos recorridos.

Probar la bicicleta:
Antes de comprar, prueba siempre la bicicleta. Asegúrate de que te sientes cómodo pedaleando, incluso con la configuración básica.

¿Vale la pena un ajuste de bicicleta?

Si estás pensando en invertir en un bike fit, probablemente te preguntes si realmente es necesario. La respuesta depende de cuánto uses la bicicleta y de tus objetivos como ciclista.

Razones para hacer un bike fit:

Prevenir lesiones: Muchas molestias comunes entre ciclistas, como el dolor de rodillas, la tensión en la espalda baja o el entumecimiento en las manos, se deben a un mal ajuste.

Mejorar el rendimiento: Un ajuste correcto asegura que toda tu energía se traduzca en movimiento eficiente. Esto significa pedalear más rápido y con menos esfuerzo.

Mayor comodidad: Pasar horas en una bicicleta puede ser un placer… o una tortura. Un bike fit adecuado asegura que disfrutes cada kilómetro sin molestias.

Sacar partido a tu inversión: Si ya has gastado una buena cantidad de dinero en una bicicleta, ¿por qué no asegurarte de que está perfectamente adaptada a ti?

El bikefitting no es solo para ciclistas profesionales. De hecho, cualquier persona que pase tiempo sobre una bicicleta puede beneficiarse enormemente de un ajuste adecuado. No solo evitarás lesiones, sino que también mejorarás tu rendimiento y disfrutarás de una experiencia mucho más placentera.

Si quieres sacar el máximo provecho a tu bicicleta y a tu cuerpo, no lo dudes: invierte en un bike fit. Porque al final, no se trata de tener la bicicleta más cara o los mejores accesorios, sino de que cada pedalada cuente.

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